El te canta

martes, 13 de julio de 2010


Cuando voy en el bus o caminando hay ruidos que llegan a mi mente y cambian la perspectiva del día que tenía hasta ahora; a veces escucho el estremecedor sonido del trafico, a veces del silencio también llegan sonidos: algunos tristes, otros simplemente neutrales como la lluvia sobre el tejado, la brisa que llega como un silbido y pone danzar las cortinas de mi habitación o el sonido de mi respiración. Hay otros punzantes como el taladro, el martillo o el simple grito de alguien y hay sonidos esperanzadores como le te quiero de mi madre y el de mis amigos. Pero hay un sonido que debería ser el único que escucháramos, has escuchado cómo Dios te canta? O.O no miren así, El canta, en Sofonías 3: 17 el nos dice “callará de amor y se regocijará sobre ti con canticos” Un día, en un devocional el me regaló está palabra y trajo a memoria los días de mi niñez en que solo podía dormir con canciones y canticos tiernos de mi madre. Ese día iba cruzando un puente camino a mi universidad, y vi desde lejos cómo un hombre robaba a una chica con revolver en mano, y entendí porque PAPÁ me había regalado esa palabra: tal vez no fue automático pero en mi corazón el temor nació sin darme cuenta y ahora no podía cruzar puentes, no podía cruzar ni una calle el solo recuerdo del robo estremecía mi interior y se robaba mi paz lentamente. Dos semanas después otra palabra llegó a mi vida:”en paz me acostaré y así mismo dormiré, porque solo tú señor me haces vivir confiado” al principio pensé que está palabra se refería al hecho de dormir y sentirme plenamente cuidada por El, pero al salir de casa y bajarme del bus el sonido del temor se apoderó de mi mente , tenía que volver a pasar por aquel puente: si algo he aprendido de PAPÁ es que si dejas puertas abiertas tu vida no volverá a ser la misma y ese día El tenía planeado ayudarme a cerrar esa puerta de temor, al fin y al cabo estaba armada Su palabra estaba en mi corazón ahora; algo peculiar en mi son mis conversaciones con el ES, son muy naturales simplemente le dije: y ahora que hago, cruzo el puente recitando los versículos?, no estoy segura pero creo que El se rió, Su creatividad sobrepasa todo entendimiento, cuando iba subiendo el puente sentí en mi corazón que El decía :” te estoy cantando, siéntete segura, imagina que el puente está sobre mi mano, imagina que caminas sobre mi mano” fue increíble sentir El cómo cantaba a mi oído, no pude escucharlo pero sentí una melodía en mi corazón y realmente sentí que caminaba en sus tiernas manitas . Los que alguna vez han tenido fobias sabrán entenderme, no es un miedo normal, es algo que te incapacita y te hipoteca la vida. Ahora cada vez que puedo le pido que me cante, así no esté asustada, así no esté cargada necesito de que cante a mi corazón, necesito que mi espíritu dance al ritmo de su voz.
María Margarita Márquez Joya