Mi cuerpo es una orquesta

jueves, 25 de febrero de 2010


"ayer soñé que entraba en una casa enorme, sus ventanas era violines hechos de cristal, las escaleras eran como las liras de una Banda Marcial y las pequeñas flores que rodeaban la casa tenían forma de saxofón. Son como... esos sueños que los vives sabiendo que estas en uno y que desgraciadamente vas a despertar... sin embargo seguí caminando, una casa tan llamativa no podía estar deshabitada, su anfitrión debía estar en algún lado, tocando algún instrumento aunque al parecer la casa tenía su propia melodía, la casa TOCABA para EL. No recuerdo bien porque decidí explorarla, eso no va en mí, no soy curiosa, prefiero enterarme según se vayan dando las cosas, pero en este sueño una melodía mas bien incomoda me hizo perder la paciencia... corrí cuarto, por cuarto, por cuarto... y nada... no encontraba al culpable de la horrorosa música, el anfitrión debe ser alguien no deseado...me dije.. Pero la música seguía y cuando me di cuenta ya no buscaba el origen de la música.. La verdad corría intentando huir de ella, no importaba en donde me encontrara la muisca seguía y me perseguía. finalmente llegué a un pasillo y allí lo vi, el Espíritu Santo mirando con cara de sorpresa, sonreía como siempre como si la melodía le agradara, tu eres el anfitrión!! ¿Por qué suena esto tan horrible? El ríe sin importarle mi frase desesperada, es tu cuerpo tu cuerpo es mi casa, tu cuerpo y tu corazón me adoran de esa forma, tu decides la melodía y está que suena está sonando al ritmo de tu alma. ¿Tan abatida estoy? me pregunté en la mente, aunque fuera el espíritu santo uno no tendría cara para admitir que ha estado adorando con sus emociones...pero, el se sonrió y allí me enteré de la respuesta, El tiene esa facultad para sonreír tiernamente incluso cuando los errores te caen encima... salmo 103:1 llegó a mi mente: Alaba alma mía a Jehová, alabe todo mi ser su santo nombre, Alaba alma mía al señor y no olvides ninguno de sus beneficios.. mi alma no alababa a Dios, mi alma y mi cuerpo no alababan a Dios, esta casa que era mi cuerpo y hogar del espíritu santo tocaba una melodía tediosa... Entonces te obligo alma mía que alabes a Dios aunque en el intento te derrumbes...la melodía paró y la mirada de El se alegró, la mía no paraba de llorar, más que por la casa que tal vez se derrumbaría, era por haber permitido que mis emociones gobernaran mi adoración, ahí desperté... changos... era un sueño... Pero aun así seguía llorando... alaba con lo que tienes, alaba con lo que te alegra, alaba con lo que te preocupa, alaba con tu mayor temor, pero si no doblegas tus emociones en tu adoración de nada sirve, hoy estoy feliz y aunque estuviera triste tal vez mi alma seguiría alabando... ese es el propósito de la adoración... tus instrumentos aunque no toques alguno... están en ti en mi... y el espíritu santo es el directo de la orquesta"

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